Veracruz es el primer crisol de las Américas. Junto con su religión y sus
esclavos africanos, los españoles se adentran en el continente desde aquí,
influyendo sobre los antiguos pueblos que habitaban estas tierras. En este
aspecto, la historia de Veracruz refleja la historia del son jarocho:
africanos, europeos, e indígenas funden su raza, tradiciones y música;
negro, blanco y rojo en una expresión conjunta. Ritmo, pasión y magia.
Jarocho es una fastuosa producción que visualiza el son jarocho en
encarnaciones pasadas, presentes e imaginarias.
El espectáculo es una serie de viñetas
musicales que aparentan ser muy distintas entre sí, para luego revelar que
todas cuentan la misma historia. La música es una combinación de
composiciones originales y canciones tradicionales (como la mundialmente
famosa La Bamba). Folklórico mexicano, flamenco, afrocubano, contemporáneo
y clásico son los estilos dancísticos que componen el programa.
La prensa llama a Jarocho la “más ambiciosa” y “más relevante” producción
original mexicana de las últimas décadas; “pionero y vanguardista de la
industria cultural mexicana al exportar un ambicioso espectáculo escénico
que compite con los de mayor renombre internacional.”